Inversiones con Propósito y Objetivos Basados en la Ciencia

Lo que está fuera de toda duda es que el camino hacia la sostenibilidad es algo imparable, no es una moda pasajera, ni un nicho, sino una tendencia estructural que afecta a todas las empresas, bien por sus propias estrategias para ser sostenible; bien por el desarrollo de nuevas tecnologías que allanen ese camino.

Y una vez que las firmas han reconvertido sus fondos para adaptarlos a artículo 8 y 9 de la SFRD (Sustainable Finance Disclosures Regulation) que suponen un impulso a la inversión sostenible, ahora las estrategias pasan por incorporar todo aquello que contribuya a la descarbonización,

Un fondo del artículo 8 por ejemplo, es un fondo que «promueve características medioambientales y sociales» siempre que las empresas en las que se invierte sigan prácticas de buen gobierno.

La hoja de ruta de la estrategia sostenible de varios fondos de inversión está fijando en soluciones innovadoras en torno al ESG como es la introducción de una nueva calificación de transición ambiental que evalúe los esfuerzos de las compañías para descarbonizar sus operaciones.

Establecer planes de descarbonización mediante objetivos basados en la ciencia

Los gases de efecto invernadero que se emitan hoy mismo permanecerán en la atmósfera durante años. La vida media de gases como el dióxido de carbono y los óxidos nitrosos es superior a cien años, por lo que las emisiones deben reducirse cuanto antes.

Para ello, los titulares de activos deberán exigir responsabilidades a las empresas en las que inviertan, instándolas a adoptar un enfoque riguroso y con plazos concretos para la transición de sus negocios.

Actualmente, el cambio climático es el mayor riesgo sistémico a largo plazo en las carteras, por lo que es imprescindible hacerlo desde el punto de vista financiero, ya que los fenómenos meteorológicos extremos, como sequías, olas de calor e inundaciones, ya están afectando a la actividad empresarial en todo el mundo.

¿Qué son los objetivos con base científica?

Se trata de objetivos de reducción de emisiones establecidos por las empresas que se consideran alienados con los últimos avances científicos sobre el clima. Dicho de otro modo, reflejan reducciones de emisiones al ritmo que se precisa para limitar el calentamiento global a 1,5° C por encima de los niveles preindustriales, de conformidad con los objetivos del Acuerdo de París.

Se fijan con un año de referencia respecto al cual la compañía mide sus reducciones de emisiones. La empresa también fijará el año en que pretende alcanzar su objetivo. Los objetivos pueden ser a corto plazo (5-10 años) o a largo plazo (más de 10 años, con el fin de lograr cero emisiones netas antes de 2050, para la mayoría de los sectores).

Abarcan las emisiones absolutas de Alcance 1 y 2 (aquellas que generan las operaciones comerciales de una empresa y las que proceden del calor y la energía que utiliza) y las emisiones de Alcance 3, que son las vinculadas a los productos o servicios de una compañía, producidas de fuentes que escapan a su control (como los proveedores o clientes).

La iniciativa Science Based Targets

Una opción para las empresas que tratan de fijar objetivos con base científica es embarcarse en la iniciativa Science Based Targets (SBTi). La organización trabaja con las compañías para evaluar y validar sus objetivos, así como prestar apoyo técnico cuando lo necesitan.

Al final de 2022, más de 4.000 empresas que representan más de un tercio de la capitalización bursátil mundial han establecido objetivos con la SBTi o se han comprometido a establecerlos.

Diferencias de Objetivos Cero Emisiones x Basados en la Ciencia

Existen diferencias significativas entre los objetivos basados en la ciencia y los objetivos de cero emisiones netas.

Objetivos basados en la ciencia:

Los objetivos basados en la ciencia se centran en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de acuerdo con las recomendaciones científicas para limitar el calentamiento global a niveles seguros. Estos objetivos suelen apuntar a reducir un porcentaje específico de las emisiones totales, generalmente alrededor del 90 %.

Objetivos de cero emisiones netas:

Los objetivos de cero emisiones netas van más allá al reconocer que las reducciones del 100 % pueden ser difíciles de lograr en todos los sectores. Por lo tanto, permiten neutralizar las emisiones residuales mediante mecanismos de eliminación de dióxido de carbono, como los sistemas de compensación de emisiones, para alcanzar un balance neto de cero emisiones. Esto implica no solo reducir las emisiones, sino también compensar cualquier emisión restante mediante la remoción de carbono de la atmósfera.

Actualmente, la iniciativa SBTi está eliminando la utilización del término de compensación de emisiones ya que puede crear confusión. En su lugar, se destaca la relevancia de realizar “inversiones fuera de la cadena de valor para financiar la mitigación climática”. Por ejemplo, invertir en tecnologías de eliminación de emisiones (por ejemplo, captura directa de aire y almacenamiento) para que estén disponibles para neutralizar las emisiones residuales.

Un signo de compromiso para asignación de inversiones  

Los Fondos examinan los objetivos con base científica a la hora de evaluar si una compañía cumple o no los requisitos para ser admitida, con orientativas interacciones como:

  • Solicitan a las compañías que realicen un inventario de emisiones, incluidas las de Alcance 3, como requisito previo para establecer objetivos con base científica.
  • Animan a las empresas a comprometerse con tales objetivos y a mantenerse en esa línea para ratificarlos mediante la iniciativa Science Based Targets.
  • Exigen una articulación clara de la estrategia de descarbonización de la compañía, incluyendo hitos mensurables para alcanzar sus objetivos.
  • Solicitan que la empresa adapte públicamente sus inversiones en activos fijos con la estrategia de descarbonización.
  • Fomentan que la remuneración de los ejecutivos esté vinculada a la descarbonización y a otros objetivos de sostenibilidad, al tiempo que se implanta una clara supervisión de la gobernanza de las estrategias climáticas.

Con prisa y sin pausa

Al establecer objetivos basados en la ciencia y no depender de compensaciones para la reducción del carbono, el sector privado estará haciendo lo mejor que puede para abordar el riesgo climático y acelerar la transición.

Aunque el objetivo es el cero neto, los objetivos a corto plazo basados en la ciencia climática son la referencia para llegar a él. La evolución de la situación requiere un cambio de rumbo; y cuanto antes se inicie el proceso, mejor.

Prisicila Scheel  |  Decarbonization Head

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