Have you heard of Scope 4 emissions?

Cuando se trata de reducir las emisiones de carbono y de elaborar informes no financieros, la complejidad aumenta cuanto más nos adentramos en la cueva de los alcances.

Los alcances 1 y 2 son fáciles de entender. El alcance 1 cubre las emisiones directas que una organización posee o controla. El Alcance 2 cubre las emisiones indirectas derivadas del consumo de energía adquirida en una organización. Cuando se habla del Alcance 3 las cosas se vuelven un poco más complejas. El alcance 3 consiste en medir todas las demás emisiones indirectas dentro de la cadena de suministro de una empresa. Sin embargo, el alcance 4 introduce una nueva dimensión. Abarca la reducción de emisiones lograda mediante el uso de los productos o servicios de una empresa, o «emisiones evitadas».

Pero, ¿qué son estas «emisiones evitadas»?

Las emisiones de alcance 4, también conocidas como «emisiones evitadas», representan un concepto relativamente nuevo en la sostenibilidad corporativa y la contabilización del carbono.

Este concepto fue introducido por el Instituto de Recursos Mundiales en 2013 y abre una perspectiva diferente a la hora de medir el impacto de una organización en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Las emisiones de alcance 4 se definen como las reducciones de emisiones de GEI que se producen fuera del ciclo de vida de un producto o de la cadena de valor, pero como resultado directo del uso de ese producto/servicio. Este concepto amplía los límites de la contabilidad del carbono más allá de las emisiones directas e indirectas de una organización para incluir el impacto positivo más amplio de sus productos y servicios en el medio ambiente.

Este concepto emergente, aunque todavía no está reconocido oficialmente por el GHG Protocol, está ganando importancia junto con los ámbitos tradicionales para las organizaciones que buscan una comprensión global de su impacto medioambiental.

Ejemplos de emisiones de Alcance 4

Los productos que contribuyen a las emisiones de Alcance 4 incluyen aquellos productos cuya eficiencia o funcionalidad, ayudan a reducir las emisiones globales de GEI. Por ejemplo, detergentes de baja temperatura, neumáticos que ahorran combustible, baterías de bajo consumo en un teléfono u otro producto, lámparas más eficientes o equipos y servicios de videoconferencia.

¿Por qué es importante el alcance 4?

Las emisiones de alcance 4 proporcionan una visión más completa del impacto de una organización en el medio ambiente, destacando las externalidades positivas de sus productos o servicios y, por tanto, ayudando a comprender las implicaciones más amplias de las actividades empresariales y orientando las decisiones sobre proyectos e inversiones sostenibles.

Por otro lado, si más empresas tratan de comprender sus emisiones de alcance 4, esto puede ayudarles a crear nuevas ideas y fomentar la innovación en el diseño de productos y servicios y, en última instancia, a elegir proveedores y partners más eficientes y alineados con los objetivos de sostenibilidad.

Además, las empresas que están a la vanguardia de la sostenibilidad y la innovación medioambiental resultan más atractivas para los inversores y los consumidores, que buscan resultados sociales o medioambientales positivos y a menudo incluyen las emisiones evitadas como una métrica clave a la hora de determinar el valor de una empresa.

Aunque el concepto de emisiones de Alcance 4 es prometedor, también presenta retos, sobre todo en términos de medición y normalización.

Medición

Calcular las «emisiones evitadas» requiere un enfoque matizado para captar con precisión el impacto de los productos o servicios de una empresa en la reducción de las emisiones globales de GEI. Dos metodologías distintas ofrecen diferentes lentes a través de las cuales pueden evaluarse estas emisiones. En última instancia, la elección entre estas metodologías depende de los objetivos de la empresa, la naturaleza de sus productos y la disponibilidad de datos y recursos.

  • Enfoque consecuencial – El enfoque consecuencial para calcular las emisiones de Alcance 4 implica evaluar el cambio en las emisiones de todo el sistema resultante de una decisión o acción específica. Este método es holístico, ya que tiene en cuenta no sólo los efectos directos del uso de un producto, sino también sus impactos secundarios y las posibles consecuencias no deseadas. El enfoque consecuencial ofrece una comprensión más completa del impacto ambiental de un producto, pero puede ser complejo y requerir muchos datos.
  • Enfoque atribucional – En cambio, el enfoque atribucional para calcular el Alcance 4 se centra en las emisiones y absorciones absolutas asociadas a un producto, en comparación con un producto de referencia. Este método es más sencillo y se utiliza a menudo debido a su practicidad, especialmente cuando existen limitaciones relacionadas con la disponibilidad de información o el tiempo. El enfoque atribucional, aunque tiene un alcance más limitado, proporciona una evaluación más directa y fácilmente cuantificable de las emisiones evitadas.

Estandarización

Cuando se trata de informar sobre las emisiones de Alcance 4, las empresas navegan por un territorio relativamente nuevo sin una metodología estandarizada. Sin embargo, han surgido varias mejores prácticas para guiar a las organizaciones en el cálculo y la notificación precisos de estas emisiones. Estas prácticas no sólo garantizan la transparencia y la precisión, sino que también aumentan la credibilidad de los informes medioambientales de la empresa.

  • Establecer una línea de base para la comparación – Esto implica evaluar las emisiones que se habrían producido en ausencia del producto o servicio de la empresa.
  • Evaluación exhaustiva del ciclo de vida (ECV): consiste en evaluar el impacto ambiental de un producto a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la extracción de la materia prima hasta su eliminación.
  • Analizar el impacto en el mercado y el comportamiento de los consumidores – Es importante entender cómo un producto cambia el comportamiento de los consumidores o desplaza en el mercado a otros productos con mayor intensidad de emisiones.
  • Utilización de técnicas avanzadas de modelización – Métodos como los modelos estadísticos o de simulación proporcionan una estimación fundamentada de las emisiones evitadas por los productos o servicios de la empresa.
  • Seguimiento y actualización continuos – Esta práctica garantiza que los cálculos sigan siendo pertinentes y precisos a lo largo del tiempo.
  • Experiencia y verificación externas: la colaboración con expertos y auditores medioambientales añade un nivel adicional de escrutinio y credibilidad al proceso de elaboración de informes.
  • Transparencia y evitar el “greenwashing” – Es importante no sobrestimar el impacto de un producto basándose únicamente en su éxito comercial.

El futuro de las emisiones de Alcance 4 parece seguir una trayectoria prometedora y está claro que es una forma útil de fomentar la transición a cero emisiones netas. Pero a pesar del creciente interés, no podemos olvidar que muchas organizaciones siguen teniendo dificultades para informar con precisión sobre las emisiones de Alcance 1, 2 y, especialmente, 3, que presentan considerables complejidades debido a su naturaleza expansiva y variada. Así pues, dado que las organizaciones todavía están trabajando para comprender plenamente y notificar estas emisiones de forma eficaz, el desarrollo y la integración de las emisiones de Alcance 4 en las prácticas de notificación estándar requerirán tiempo y colaboración entre industrias y organismos reguladores.

Matilde Loureiro | Energy Expert

Si te ha parecido interesante ¡compártelo!

¿Quieres saber más?