The end of combustion - Electric vehicles 2035

Introducción

La creciente preocupación por el medio ambiente y la necesidad de reducir las emisiones de gases contaminantes ha llevado a un aumento en la demanda de vehículos eléctricos. Estos vehículos son una prioridad para los gobiernos y la industria del transporte en todo el mundo, ya que pueden ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La Unión Europea ha establecido un objetivo ambicioso para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% para 2030, y se espera que los vehículos eléctricos desempeñen un papel importante en la consecución de este objetivo. Sin embargo, se necesitarán inversiones significativas en infraestructura de carga, producción de baterías y tecnología de vehículos eléctricos para hacer esto posible.

En la actualidad, los vehículos eléctricos representan una pequeña parte del mercado de vehículos nuevos en Europa. En 2022, solo el 14% de los vehículos nuevos vendidos en Europa fueron eléctricos. Alemania fue el país que más contribuyó a este crecimiento, con un aumento del 32,2% respecto a 2021 y 470.559 matriculaciones de vehículos eléctricos en ese año.

¿Cuál es el escenario actual y que hace falta para lograr el objetivo?

Normativa

Existen varias normativas en Europa que tienen como objetivo promover el aumento de vehículos eléctricos. Podemos dividir las normativas según las siguientes temáticas: 

  • Normativa de emisiones de CO2: En cuanto a la normativa de emisiones de gases de efecto invernadero, la Unión Europea ha establecido un objetivo de reducción del 37.5% en las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos para 2030, en comparación con los niveles de 2021. Además, a partir de 2035, la Comisión Europea ha propuesto la prohibición de la venta de automóviles nuevos con motores de combustión interna, lo que significa que todos los nuevos vehículos vendidos en Europa serían eléctricos o impulsados por hidrógeno.
  • Normativas de incentivos fiscales: muchos países europeos ofrecen incentivos fiscales para los vehículos eléctricos, como exenciones de impuestos sobre vehículos, exenciones de impuestos de matriculación y reducciones en el impuesto de circulación.
  • Normativas de acceso a zonas urbanas: algunas ciudades europeas están prohibiendo la entrada de vehículos con motores de combustión en zonas urbanas y ofreciendo incentivos para los vehículos eléctricos. Por ejemplo, en Madrid y Barcelona, los vehículos eléctricos tienen acceso gratuito a las zonas de estacionamiento regulado.
  • Normativas de infraestructura: la Directiva 2019/631 del Parlamento Europeo y del Consejo, también conocida como la «Directiva de Infraestructura de Combustibles Alternativos» (AFID) establece los requisitos mínimos para la creación de una infraestructura de recarga de vehículos eléctricos en toda la Unión Europea. En términos de plazos, la directiva establece que, a partir del 31 de diciembre de 2025, cada Estado miembro deberá garantizar que haya suficiente infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en las carreteras principales, incluyendo autopistas y otras carreteras principales. Además, a partir del 31 de diciembre de 2030, cada Estado miembro deberá garantizar que haya suficiente infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en las áreas urbanas y suburbanas, así como en los puntos de interés.

Es importante destacar que, aunque estos objetivos están establecidos a nivel europeo, cada país miembro de la Unión Europea tiene cierta flexibilidad para implementar su propia legislación y plazos específicos en función de sus necesidades y recursos.

Desafíos

Los vehículos eléctricos se enfrentan a una serie de desafíos para poder alcanzar el objetivo marcado, entre los más importantes encontramos:

Infraestructura de carga insuficiente: Una de las mayores barreras para la adopción masiva de vehículos eléctricos en Europa es la infraestructura de carga insuficiente. Aunque la situación ha mejorado en los últimos años, todavía hay una falta de estaciones de carga en muchos países europeos. Esto puede desalentar a los consumidores a comprar vehículos eléctricos debido a la preocupación por la falta de opciones de carga. Para superar este desafío, es necesario que los países miembros inviertan en la infraestructura tal como se establece en la Directiva 2019/631.

Según un estudio realizado por ANFAC y EAFO en marzo de 2021, España se encuentra notablemente por debajo en cuanto número de puntos de recarga públicos en comparación con otros países del entorno europeo.

Fuente: EAFO (marzo de 2021) y ANFAC (Barómetro de la electromovilidad – 1T 2021)

Autonomía de los vehículos eléctricos: A pesar de los avances en la tecnología de las baterías, la autonomía sigue siendo un desafío para muchos consumidores, ya que puede limitar la capacidad de viajar largas distancias sin tener que detenerse para cargar la batería. La autonomía de los vehículos eléctricos varía según el modelo y el fabricante, y puede oscilar entre los 100 y los 500 kilómetros con una sola carga, dependiendo de las condiciones de conducción y la velocidad a la que se conduce. Además, la autonomía puede verse afectada por la temperatura exterior y el uso de sistemas de calefacción y aire acondicionado.

Aunque para muchos conductores la autonomía de los vehículos eléctricos es suficiente para sus necesidades diarias, todavía hay un segmento de la población que necesita vehículos con una mayor autonomía para viajes de larga distancia o viajes de negocios. Para abordar este problema, los fabricantes de vehículos eléctricos están invirtiendo en tecnología de baterías de mayor capacidad y en la mejora de la eficiencia energética de sus vehículos.

Producción de baterías: La producción de baterías es un factor crítico en la adopción de vehículos eléctricos en Europa. La mayoría de las baterías de los vehículos eléctricos se producen en Asia, lo que hace que la producción de baterías en Europa sea costosa y poco competitiva. También se debe incrementar la investigación y el desarrollo de tecnologías de baterías más eficientes y respetuosas con el medio ambiente.

Aun así, ha propuesto un plan para la construcción de nuevas factorías para la fabricación de celdas de baterías para vehículos eléctricos.

Fuente: CIC energiGUNE 2021.

Precio de los vehículos eléctricos: Otro desafío importante en la adopción de vehículos eléctricos en Europa es el precio. Actualmente, los vehículos eléctricos son más caros que los vehículos de combustión interna, lo que puede desalentar a los consumidores a comprarlos. Aunque los costes de producción están disminuyendo, los vehículos eléctricos todavía tienen un coste inicial más elevado principalmente por el coste de las baterías.

La siguiente tabla muestra el ranking de los coches eléctricos más vendidos en España este 2022.

Fuente: ANFAC / IDEAUTO / Open EV Charts / EU-EVS.

Reciclaje de baterías: El problema del reciclaje de baterías de vehículos eléctricos en Europa se debe principalmente a que las baterías contienen materiales valiosos, pero también tóxicos y difíciles de tratar. Las baterías de iones de litio, que son las que se utilizan comúnmente en los vehículos eléctricos, contienen metales como el litio, cobalto, níquel y manganeso, entre otros. Estos materiales pueden ser reciclados y reutilizados en nuevas baterías, lo que reduce la dependencia de materias primas y reduce la huella de carbono asociada a la producción de nuevas baterías. 

Sin embargo, el reciclaje de estas baterías es costoso y complejo, y requiere una tecnología específica para poder recuperar los metales valiosos. Además, si no se reciclan correctamente, las baterías pueden suponer un gran problema medioambiental y para la salud humana, debido a la presencia de elementos tóxicos y contaminantes.

Por otro lado, el volumen de baterías de vehículos eléctricos en desuso va en aumento, y la capacidad de reciclaje aún no ha alcanzado los niveles necesarios para gestionar adecuadamente este flujo de residuos. A pesar de los esfuerzos de la industria y los gobiernos para desarrollar tecnologías de reciclaje más eficientes y sostenibles, todavía queda trabajo por hacer para establecer un sistema de reciclaje completo y sostenible que sea capaz de gestionar el creciente número de baterías de vehículos eléctricos en desuso.

Conclusiones

La adopción de vehículos eléctricos en Europa es un desafío importante para la industria del transporte y los gobiernos europeos. Aunque hay muchos factores que impulsan el crecimiento de los vehículos eléctricos en Europa, todavía hay desafíos importantes que deben superarse para lograr el objetivo de una flota de vehículos eléctricos en 2035. La infraestructura de carga insuficiente, autonomía, la producción de baterías, el precio de los vehículos eléctricos y el reciclaje de las baterías son los desafíos más importantes que deben abordarse para garantizar una adopción masiva de vehículos eléctricos en Europa.

Para lograr el objetivo de una flota de vehículos eléctricos en 2035, los gobiernos europeos deben trabajar en conjunto con la industria del transporte para superar estos desafíos. La inversión en infraestructura de carga pública, la producción de baterías y los incentivos financieros para los consumidores son soluciones importantes para impulsar la adopción de vehículos eléctricos en Europa.

Además, es importante fomentar la investigación y el desarrollo de tecnologías de baterías más eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Esto no solo beneficiará a la industria del transporte, sino que también ayudará a reducir la huella de carbono en Europa y a cumplir los objetivos climáticos a largo plazo.

 Agnès Lomascolo | Energy Consultant

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